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viernes, 14 de septiembre de 2012

Cómo tener una vida plena si todavía no tenemos lo que esperamos

 
Tres cosas preocupan al ser humano:

·         El ser (profesión, títulos académicos, ser reconocido, “ser alguien en la vida”, etc.)

·         El hacer (proyectos, trabajos, ocupaciones, etc.)

·      El tener (posesiones de todo tipo, grandes o pequeñas, tangibles o intangibles, desde el mismo cuerpo hasta dinero, bienes que brinden algún tipo de seguridad, relaciones interpersonales, etc.)

Todo esto puede ser bueno si lo aprovechamos de una manera sabia, moderada y como dice la Escritura: “haciendo todo como para la gloria de Dios”. Respecto a los tres factores anteriores, la manera en que Dios propone que nos realicemos (saciemos) en esto, es la siguiente:

·         SER: Ya somos-> Sus santos en Cristo Jesús, también Hijos de Dios.

·       HACER: -> La voluntad de Dios a cada instante. Dios nos ha dado voluntad propia para decidir obedecerle y así nos vaya bien en todo.

·         TENER: Ya tenemos-> Una herencia eterna en los cielos, la cual está acompañada de galardones (como lo son las coronas – véase: “las coronas”) para aquellos que hacen la voluntad de Dios.

Claro está que a veces uno se pregunta “¿Dónde queda mi realización respecto a temas específicos que parecen no estar desglosados en estos tres factores?”

Bueno, lo anterior es solo una teoría que aprendí de mis Pastores hace años, la cual yo complementé un poco y así la escribí. Hoy día luego de empezar junto con mi esposa, nuestra vida aparte como pastores/directores de nuestro propio proyecto ministerial, hemos tenido que enfrentar (en especial yo) un tipo de frustración de vacíos, resignaciones y falta de identidad, propósito y realización personal.

Mirando un  poco a mi alrededor me topé con un la biografía de un hombre bastante especial: “Nick” (Nicholas James Vujicic), australiano quien nació con una agenesia consistente en una tri-amelia que se caracteriza por la carencia de tres de sus extremidades, le faltan ambos brazos a nivel de los hombros y extremidad inferior derecha, y con una meromelia de la extremidad inferior izquierda, tiene un pequeño pie con dos dedos protuberando de su muslo izquierdo (esta partecita la tomé de Wikipedia). A pesar de esto hoy dia Nick es un hombre feliz y exitoso que dicta conferencias para ayudar a otros. Aquí hay un corto video en YouTube acerca de Nick para que lo miren y se den cuenta de lo que hablo: http://www.youtube.com/watch?v=TecL9FlabCs

Si hubiéramos nacido en este mundo con “limitaciones” o nuestra vida tuviera dificultades que nos impidan ser personas “100% realizadas y felices”, ¿Qué haríamos? Nunca tendremos lo suficiente… Solo Dios es el “Suficiente” que llena nuestra vida. Pensando en esto decidí hacer una lista de dificultades que supongo a casi nadie le gustaría tener o vivir.

·         Prisiones

·         Enfermedades terminales

·         Discapacidades

·         Secuestros

·         Muerte de algún ser querido

·         Escases de algún tipo, por ejemplo financiera

·         Falta de pareja

·         Falta de hijos

·         Falta de tiempo

·         Falta de actividades

·         No tener reconocimiento público o buen nombre

·         Etc.

A cada persona Dios nos da hasta +/- un 90% de realización y felicidad en cuanto a nuestra cotidianidad nuestros logros, y nuestras áreas de vida. Y solemos decir… “solo falta un poco para que mí vida sea completamente satisfactoria o felíz… pero ¡cuan difícil es llegar a esa plenitud!.. tan solo me falta esto o aquello. Pero como no tenemos ese otro +/- 10% que aparentemente falta, entonces nos frustramos y sufrimos. Esto me recuerda una canción que mi madre me cantaba de niño, hablaba de que al niñito se le perdió su manzana, pero cuando alguien le daba otra, él decía que no quería esa, sino la que se le perdió.

En esta vida todo es temporal, y así tuviéramos todo lo que queremos sea material, intelectual, social, sentimental, físico o de otra índole; finalmente se desvanecerá el día en que Jesús venga por sus santos (los hijos de Dios) ya que cuando nos vallamos no llevaremos títulos, logros, posesiones ni personas con nosotros.

Tit 2:11-13  “En verdad, Dios ha manifestado a toda la humanidad su gracia, la cual trae salvación  (12)  y nos enseña a rechazar la impiedad y las pasiones mundanas. Así podremos vivir en este mundo con justicia, piedad y dominio propio,  (13)  mientras aguardamos la bendita esperanza, es decir, la gloriosa venida de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.”

Ahora, la pregunta es ¿Dios quiere que yo sea feliz, y algún día querrá darme lo que le pedí?

La Biblia en el Salmo 37:4 dice que Dios sí nos concede tener las peticiones de nuestro corazón. Pero si nos las da antes de que nosotros saciemos ese “10%” en Él, entonces no compartiremos las prisiones y sufrimientos que otros viven y seremos como esos niños ricos hijos de su papi que siempre lo tuvieron todo. Lo que Dios quiere es llevarnos a vivir sin privilegios, para que algún día (del arrebatamiento hacia adelante) los tengamos y los disfrutemos; es como el empleado que primero fue mensajero y algún día llegó a ser gerente. Dios promete que la recompensa será en esta vida y en la otra.

“Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo; sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre.” (Gál 4:1-2)

“(29) Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio,  (30)  que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna.  (31)  Pero muchos primeros serán postreros, y los postreros, primeros.” (Mar 10:29-31)


Uno puede abstenerse de privilegios por Jesús (guardar su Palabra), o por el evangelio (llevar las buenas nuevas a otras personas); lo uno y lo otro tiene recompensa. Lo mejor para nosotros los hijos de Dios es procurar las recompensas eternas por encima de las que son temporales. Aunque Dios quiere darnos también lo temporal, Él nos recuerda en este pasaje, que esto viene acompañado de un poquito de aflicción, ya que los tesoros de este mundo son vulnerables al oxido, al ladrón, y a las polillas, según lo dice la Escritura; no obstante Dios es bueno y el nos cuida del mal, ya que su palabra dice que su ángel acampa alrededor de los que le temen.

Lo siguiente es importante para poder vivir a plenitud:

1 Timoteo 6:8 Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.

Hebreos 13:5 Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré;

Flp 4:12-13  Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.  (13)  Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Lo importante a la luz e estos versículos es aprender a estar contentos con lo que tenemos ahora (en  todas las áreas de nuestra vida); sin esto Dios no nos dará más.


Resumen y conclusión (léalo solo si ha leído lo anterior):

Dios sí quiere concedernos los deseos del corazón, claro está, si estos son sanos a la luz de su Palabra. Por ejemplo: Dios sabe que me convendría más un trabajo donde gane $800.000 frente a otro donde pueda  Ganar $1’300.000; Él sabe que con dinero (poder) inevitablemente me aparataría de Él; además la verdadera riqueza que no desaparece, viene en la eternidad con Jesús. Para recibir esto de parte de Dios es necesario renunciar primero; si renunciamos a nuestros deseos personales (como Abraham con Isaac), entonces Dios nos los dará en su tiempo; este tiempo solo llega cuando descansamos (pero de verdad) en Él y decidimos tener contentamiento pese a nuestra condición, sabiendo que estamos de alguna manera siendo partícipes de la aflicción de otros hermanos, sabiendo que el Arrebatamiento llegará pronto y que nos están reservadas coronas/galardones, y sabiendo que solo así se puede experimentar libertad y descanso.

Me decía un líder que tuve hace tiempo: “la palabra clave es DISFRUTAR”. Disfrutemos pues de nuestra vida absteniéndonos de aquello que Dios nos diga. Por lo demás Él quiere mostrarnos que nuestra vida así como es, es hermosa y está muy bien; que nos ama y que pronto nos dará lo que necesitamos, pero que antes debemos aprender que no somos esclavos de unos “cuantos anhelos” que Él finalmente nos dará conforme a su buena voluntad, agradable y perfecta. Ej: Yo duré años llorando y sufriendo por que no tenía una esposa (es que soy algo melancólico…) pero cuando me olvidé de esto disfrutando de mi Padre y mejor amigo Dios, debido a mi completo descanso en Él, en cuestión de muy poco tiempo, él me la dio y hasta ahora disfruto de ella (su bendición que no añade consigo tristeza). Él puede hacer lo mismo con nuestra necesidad o deseo, tan solo pongámosle como la prioridad en nuestra vida, como NUESTRA VERDADERA NECESIDAD, disfrutando de todo lo demás, ya que todo tiene su buen tiempo. Mientras tanto disfrutemos de lo que está a nuestro alcance y despojémonos del miedo, enemigo número uno de la fe.

“¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles? Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?” (Luc 18:7-8)

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