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viernes, 12 de octubre de 2012

Fundamentos de La Teoterapia Integral

Fundamentos de la Teoterapia Integral


"Que Dios mismo, el Dios de paz, los santifique por completo, y conserve todo su ser —espíritu, alma y cuerpo—irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo." (1Tesalonicenses 5:23)


¿Qué es la Teoterapia? La Teoterapia es el tratamiento integral del amor de Dios para el hombre en sus tres dimensiones: Espíritu, Alma y Cuerpo (Juan 8:32). La Teoterapia es la respuesta de Dios a la necesidad de realización integral de todo ser humano. Nuestro ser integral es creación de Dios y posee tres dimensiones. La espiritual es para comunicarnos con Dios y corresponde a nuestro Espíritu, la psicológica es para comunicarnos con otros seres humanos y es nuestra Alma, y la física es para interactuar con el medio ambiente y es nuestro Cuerpo (1 Tesalonicenses 5:23).

¿Cómo opera la Teoterapia? La Teoterapia tiene como fin llevar al hombre a su condición de salud y armonía en que fue creado. El tratamiento inicia cuando la persona recibe a Jesucristo como su Señor y Salvador y continúa en un proceso progresivo de sanidad, restauración y formación integral (Filipenses 1:6). Cuando Jesucristo controla nuestro ser volvemos a tener vida espiritual, equilibrio en la personalidad y salud total disfrutando plenamente de su presencia y compañía (Juan 7:38).

El Ser Humano

Dios nos diseñó espíritu, alma y cuerpo (1 Tesalonisenses 5:23). El hombre es una triple unidad; las cosas que afectan el espíritu afectarán el alma y a su vez al cuerpo. Esta relación determina el comportamiento del hombre.

ESPÍRITU
Nuestra dimensión espiritual está diseñada para relacionarnos y comunicarnos con Dios. La mayor necesidad del espíritu es recibir vida a través de Jesucristo. El espíritu es la parte inmaterial del hombre donde residen las facultades de un hijo de Dios, que le permiten percibir el mundo espiritual y está compuesta por intuición, comunión y conciencia. Dios diseñó al ser humano de tal manera, que su espíritu debe ser quien lo dirige, y no el alma. La comunión es la capacidad de estar en contacto con Dios a través del cuerpo común del que forman parte, el cuál es Jesucristo (Romanos 12:4-5 y 1 Corintios 12:12, 27). La intuición es la capacidad para conocer los pensamientos que Dios tiene para con nosotros. La conciencia es la capacidad para ordenar al alma obedecer la voluntad de Dios.

ALMA
Nuestra dimensión psicológica, también conocida como nuestra alma, está diseñada para relacionarnos y comunicarnos con otras personas y es la parte inmaterial del hombre que contiene los atributos esenciales de la personalidad: mente, emociones y voluntad. Somos el resultado de lo que hemos heredado y vivido. Las raíces de amargura resultantes de vivencias negativas afectan nuestra manera de pensar, de sentir y de actuar. Es por esto, que nuestra alma necesita recibir sanidad divina (Jeremías 31:25).

CUERPO
Nuestra dimensión física, también conocida como nuestro cuerpo, está diseñada para interactuar con el medio ambiente. Es la parte material del hombre expresada en su composición orgánica y estructura funcional. Más específicamente, nuestro cuerpo tiene una organización estructural (anatomía), funciones naturales (fisiología) y composición orgánica (morfología). Es el cuerpo el que resiente los daños espirituales y psicológicos, que se manifiestan mediante todo tipo de enfermedades.

¿El Por Qué del Desequilibrio?

LA CAÍDA DEL HOMBRE - En su diseño original el hombre disfrutaba de una plena relación integral con Dios. Sus tres dimensiones, espíritu, alma y cuerpo, funcionaban armónicamente. Cuando el hombre pecó murió espiritualmente y el alma tomó las funciones del espíritu. Desde entonces vive limitado al mundo natural e imposibilitado de unirse a la vida sobrenatural de Dios, hundido en un desequilibrio que no tiene solución basada sólo en capacidades humanas.

¿EN QUÉ CONSISTE EL DESEQUILIBRIO? - Como consecuencia de la caída del hombre, en el espíritu se consumó la muerte y separación de su Creador, resultando en una dimensión completamente vacía. Es por esto, que todo ser humano nace como una vacío tamaño Dios. En el alma prima una crisis permanente llena de vacíos, una vida llena de conflictos y esquemas mentales que limitan el desarrollo como ser integral. Finalmente, el cuerpo sufre todo tipo de enfermedad como consecuencia de este desequilibrio.
 

LA SOLUCIÓN -Es preciso que el individuo experimente lo que la Biblia llama "El Nuevo Nacimiento" (véase sección "La Nueva Vida") Aquí es donde empieza a obrar la Teoterapia. Si omitimos este paso, no será posible experimentar la teoterapia, ya que no se trata de aplicar un conocimiento a un problema planteado como en cualquier rama de la ciencia; sino se trata de llevar Vida al espíritu del hombre, el cual estuvo muerto por mucho tiempo (desde la caida de Génesis 3), ya que es la única manera de experimentar salud integral (espíritu, alma y cuerpo, en su respectivo orden). A partir de este nacimiento (vida) espiritual, la persona comenzará un caminar a diario con Jesucristo, lo cual permitirá que Dios obre en su vida la teoterapia (Tratamiento Integral de Dios para el Hombre).

Así como Jesucristo influyó en la vida de sus discípulos, se hace necesario que el hombre que ha nacido de nuevo (Juan 3), sea edificado durante algún tiempo, para que luego él mismo sea un transmisor de salud para los demás, y de esta manera se convierta en un verdadero agente de cambio en su sociedad. Para esto presentamos a las personas la ASESORÍA PASTORAL.
Para conocer más acerca de la Asesoría Pastoral, contáctenos.

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